Se demora la aplicación de la jornada de 37,5 horas para intentar un acuerdo con la patronal
La reducción de la jornada laboral a 37,5 horas se demora con el fin de intentar conseguir un acuerdo con la patronal y los sindicatos. Ahora se trabaja en torno a tres líneas: incorporación paulatina de la reducción de jornada, más flexibilidad en el uso del tiempo de trabajo y fortalecer el derecho a la desconexión digital.
Así lo ha explicado hoy el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, en su comparecencia tras la reunión celebrada con la patronal y los sindicatos. “Por unas cuantas semanas, no vamos a perder la oportunidad de conseguir un gran acuerdo de país. Se trata de conseguir un acuerdo con la patronal y los sindicatos en un tema que es esencial para las actuales y futuras generaciones”.
Tal y como ha explicado Pérez Rey, se está trabajando ahora en torno a estas 3 grandes líneas:
- Incorporación paulatina de las empresas a la jornada de 37,5 horas. Plazos flexibles
El Gobierno está dispuesto a estudiar esta medida y plantear una incorporación suave y paulatina de la reducción de la jornada para facilitar la adaptación.
Estamos hablando de una medida muy ambiciosa para las próximas décadas y que no se volverá a tocar probablemente en lo que queda de siglo y por tanto, no hay que incorporarla de manera abrupta, sino que iremos progresivamente bajando hasta las 37,5 horas y media y con la colaboración de la negociación colectiva, que es un instrumento imprescindible
2. Flexibilidad en el uso del tiempo de trabajo y distribución irregular de la jornada
Tenemos la convicción de que hay que reducir eficazmente el tiempo de trabajo y que esto llegue a los horarios de las personas trabajadoras. Ésta tiene que ser una “norma real y eficaz y por eso reformaremos también el registro horario (fichaje)”.
No queremos llevar a cabo ningún tipo de reducción cosmética de la jornada, ha remarcado Pérez Rey. “No se trata de trabajar en horas extras lo que hasta ahora se trabaja como horas ordinarias. Hay instrumentos como la distribución irregular de la jornada que permiten adaptarse muy bien, especialmente en algunos sectores como por ejemplo agricultura u hostelería”.
Por tanto, vamos a trabajar y a estudiar propuestas en esta vía: mayores márgenes de distribución irregular de la jornada que es algo en lo que la patronal ha insistido, ha asegurado Pérez Rey. En la misma línea, se trabajará en los cambios necesarios en el registro diario de jornada para garantizar un fichaje con todas las garantías.
3. Desconexión digital
De nada serviría reducir la jornada a las personas trabajadoras si pueden recibir una llamada de su jefe o mails . Por tanto, para que esta reducción de jornada sea eficaz y respete escrupulosamente los tiempos de descanso tiene que incorporar un derecho el derecho a la desconexión digital. Se trata de no ser molestado cuando no trabajamos.
Es cierto, ha matizado luego Pérez Rey, que el derecho a la desconexión digital ya está recogido expresamente en nuestra normativa laboral (hay que recordar en este punto, el art. 88 de la LOPDGDD que obliga a elaborar un protocolo o política interna de desconexión digital).
Ahora bien, se trata de concretar y fortalecer el ejercicio real del derecho a la desconexión digital partiendo de la concepción de que las intromisiones, recibir mails o llamadas fuera del horario laboral generar una interrupción inaceptable en la vida de las personas y también teniendo en cuenta el impacto del teletrabajo.
Además, el derecho a la desconexión es un derecho vinculado a la intimidad y a la capacidad de las personas trabajadoras de disfrutar de un tiempo de descanso eficaz y de calidad. Por tanto, se trata de avanzar y concretar el ejercicio del derecho a la desconexión digital.
En este punto, Pérez Rey ha recordado también que el V Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva incorpora expresamente el derecho a la desconexión digital.
Finalmente, Pérez Rey ha concluido destacando que “para que la reducción de jornada sea eficaz hay que tener mejores horarios, más racionales y cumplirse el respeto al derecho a la desconexión digital”. Son tres piezas clave que constituyen la argamasa para intentar conseguir un acuerdo. Vamos a seguir trabajando para intentar un acuerdo.
El próximo 29 de julio habrá otra reunión en la que intentaremos ir cerrando acuerdos. “Vamos a trabajar en estas tres líneas” y, según ha asegurado Pérez Rey, “no hay ninguna objeción de calado o severa que impida que podamos reducir la jornada a 37,5 horas y garantizar jornadas racionales y horarios adecuados.
Por tanto, las cuatro partes: UGT CCOO, CEOE Y CEPYME deben sumarse a un acuerdo de diálogo social que marcará la jornada y las condiciones de trabajo y descanso de los próximos años“.
