Nuevo aplazamiento de la jornada de 37,5 horas
La jornada de 37,5 horas vuelve a encallarse y ahora se aplaza a septiembre la votación sobre las enmiendas a la totalidad.
La semana pasada, el Ministerio de Trabajo anunció concretamente que se retrasa hasta septiembre la votación que, inicialmente estaba prevista para mañana, 22 de julio de 2025.
Cabe recordar que las enmiendas a la totalidad al Proyecto de Ley para la reducción de la duración máxima de la jornada ordinaria de trabajo y la garantía del registro de jornada a y el derecho a la desconexión se publicaron el pasado 24 de junio de 2025 en el Boletín Oficial de las Cortes Generales (BOCG), con enmiendas a la totalidad presentadas por Junts, VOX y PP.
La postura de la CEOE
El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, comentó esta cuestión (jornada de 37,5 horas) en el marco de la Asamblea General celebrada el pasado 16 de julio de 2025.
En concreto, sobre la reducción por ley de la jornada laboral que se va a votar en el Congreso de los Diputados después del verano, y afectará “especialmente a las pymes”, Garamendi aseguró “que no ha sido objeto de un diálogo social real”.
Asimismo, destacó el papel de la negociación colectiva, que “ya funciona como un mecanismo de comprobada utilidad para regular las jornadas o los salarios. De hecho, “el 30% de los convenios ya recoge jornadas pactadas por debajo del límite de las 37,5 horas”.
Aquí puede consultarse el Comunicado de la CEOE sobre la Asamblea General, dentro de la cual se hizo mención a la jornada de 37,5 horas).
La posición de los sindicatos
Ante esta nueva demora, los sindicatos COO y UGT han exigido la “reanudación inmediata” de la tramitación del proyecto de ley.
En un comunicado de prensa han querido destacar que “reclamamos con urgencia que se reanude de forma inmediata la tramitación parlamentaria de esta ley, nacida del diálogo social y fruto del acuerdo entre el Gobierno, UGT y CCOO.
Asimismo, “exigen además, la retirada de las enmiendas a la totalidad presentadas por algunos grupos parlamentarios, que impiden el debate democrático de una norma de profundo calado social”.
